{"id":14949,"date":"2023-07-09T06:21:58","date_gmt":"2023-07-09T04:21:58","guid":{"rendered":"https:\/\/poverso.com\/asi-que-entre-el-sueno-y-el-despertar\/"},"modified":"2026-03-30T17:34:24","modified_gmt":"2026-03-30T15:34:24","slug":"entre-el-sueno-y-el-despertar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/poverso.com\/es\/entre-el-sueno-y-el-despertar\/BDSM-Spanking\/","title":{"rendered":"As\u00ed que entre el sue\u00f1o y el despertar &#8230;"},"content":{"rendered":"\n<p>a veces sue\u00f1o muy intensamente con el BDSM.<\/p>\n\n<p>Este sue\u00f1o ha cambiado en los \u00faltimos a\u00f1os. Cuanto m\u00e1s intensamente me he sumergido en el mundo de la esclavitud, m\u00e1s se ha desarrollado. Hoy sigo so\u00f1ando en esta direcci\u00f3n.  <\/p>\n\n<p>Estoy tumbado en un catre en una habitaci\u00f3n oscura, h\u00fameda y con olor a moho. Llevo una camisa de penitente, como las que se ven en las pel\u00edculas, y no s\u00e9 c\u00f3mo he llegado aqu\u00ed ni qu\u00e9 va a pasarme. Tengo miedo. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo llevo aqu\u00ed tumbado ni qu\u00e9 ha pasado. Est\u00e1 oscuro. En alg\u00fan lugar parpadea una luz, pero no llega hasta m\u00ed. Y todo est\u00e1 en silencio a mi alrededor.      <\/p>\n\n<p>Me siento insegura. Miro a mi alrededor con atenci\u00f3n. No veo gran cosa. Est\u00e1 demasiado oscuro. Siento el suelo de piedra desnuda bajo mis pies descalzos. Est\u00e1 fr\u00edo y un poco h\u00famedo. Empiezo a temblar, me rodeo el torso con los brazos, subo las piernas y escucho en la oscuridad.      <\/p>\n\n<p>Despu\u00e9s de un rato, oigo pasos. Se acercan. La luz parpadeante permite distinguir una silueta, pero no un rostro. El metal choca contra el metal y la reja se abre con un chirrido. Una voz grave me ordena que me levante y me d\u00e9 la vuelta. Sin pensarlo, obedezco. Temblaba de fr\u00edo y miedo, pero tambi\u00e9n me invadi\u00f3 una sensaci\u00f3n de excitaci\u00f3n y tensi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 me esperaba?        <\/p>\n\n<p>Los pasos se acercan a m\u00ed. Unas manos me agarran del pelo, me hacen una trenza y me la colocan sobre la espalda. Algo suave y fresco me cubre los ojos. Me lo enrollan dos veces alrededor de la cabeza y me lo atan con un tir\u00f3n en la nuca. Ahora ya no veo nada. Tengo que confiar en mis otros sentidos. Un olor a loci\u00f3n de afeitar me llega a la nariz. Oigo una respiraci\u00f3n y siento unos dedos en mi nuca, que trazan el contorno de mi cuello. El hombre me gira un poco. Lo siento a mi izquierda. Su aliento se acerca a mi cuello.          <\/p>\n\n<p>De repente, siento un fuerte agarre en la nuca y una segunda mano en mi garganta, que me empuja la cabeza ligeramente hacia atr\u00e1s. Oigo una voz susurrante: \u00abNo temas, no te pasar\u00e1 nada que no desees\u00bb. Entonces siento unos labios c\u00e1lidos y suaves que se posan delicadamente sobre los m\u00edos. La punta de una lengua seductora acaricia mis labios.<\/p>\n\n<p>Mis manos se relajan y descienden por mi cuerpo. No me atrevo a moverme.  <br\/>Una vez m\u00e1s me doy la vuelta. Ahora estoy frente a \u00e9l. Huelo su aroma y siento su aliento. Debe de ser mucho m\u00e1s alto que yo porque tiene que agachar bastante la cabeza. Tengo las manos atadas delante del est\u00f3mago con una cuerda \u00e1spera, pero no demasiado fuerte. No me duele. Y entonces vuelvo a sentir su firme agarre en mi cuello, mientras la otra mano me acaricia suavemente la cara para que apoye la cabeza en su pecho. De repente me siento segura, el miedo se aleja de m\u00ed. Se despierta la curiosidad y me pregunto qu\u00e9 habr\u00e1 planeado para m\u00ed.        <\/p>\n\n<p>Podr\u00eda quedarme as\u00ed para siempre. Segura entre sus brazos. No tengo ni idea de qui\u00e9n es y, sin embargo, me transmite una fuerte sensaci\u00f3n de seguridad. Una sensaci\u00f3n de seguridad y confianza en este breve momento.   <\/p>\n\n<p>Me da la vuelta. Ahora lo siento detr\u00e1s de m\u00ed. Sus manos est\u00e1n sobre mis hombros. \u00abAhora camina\u00bb, me susurra y me gu\u00eda en la direcci\u00f3n deseada. Con inseguridad, pongo un pie delante del otro. Es una sensaci\u00f3n extra\u00f1a estar tan ciega. Autom\u00e1ticamente cuento los pasos en silencio. No es muy lejos. Al llegar a 120, nos detenemos.        <\/p>\n\n<p>Debe de haber tenido el extremo de la cuerda en la mano todo el tiempo, porque ahora tira de \u00e9l y me levanta un poco los brazos. Las cadenas traquetean y entonces me quedo de pie, con las piernas ligeramente separadas para mantener el equilibrio. Ahora siento algo fr\u00edo y met\u00e1lico en el hombro izquierdo y, al instante, la tela cae. Lo mismo ocurre en el lado derecho y luego entre los pechos. El aire fresco roza mi cuerpo ahora desnudo.    <\/p>\n\n<p>Y de repente, el miedo vuelve. Me invade con fuerza. Un grito de terror resuena en las paredes. Me atan una cuerda alrededor del torso. La pasan por encima del pecho y por debajo, y la aprietan por la espalda. Vuelve a sonar una cadena y siento c\u00f3mo me levantan. Ahora tengo que ponerme de puntillas para tener suelo bajo los pies. No me ha vuelto a dirigir la palabra. Solo me toca, me acaricia suavemente. No me tranquiliza mucho. Un peque\u00f1o empuj\u00f3n y me balanceo libremente en el aire. Lucho desesperadamente por mantener el equilibrio, pero lo vuelvo a perder. Mis pensamientos se agitan violentamente. El miedo, la fascinaci\u00f3n y la excitaci\u00f3n se alternan. Se superponen.              <\/p>\n\n<p>Y de repente todo queda en silencio. Parece una eternidad, cunde la desesperaci\u00f3n. Mientras tanto, me han sellado la boca con cinta adhesiva. Ya ni siquiera puedo gritar.<br\/>Tan preocupada por m\u00ed misma, s\u00f3lo me doy cuenta de los movimientos a mi alrededor muy tarde. S\u00f3lo tomo conciencia cuando las manos me tocan. Muchas manos, y por todas partes. S\u00f3lo lentamente puedo volver a concentrarme en lo que ocurre. No son toques desagradables. Son caricias, a veces una palmadita, un pellizco aqu\u00ed y all\u00e1.         <\/p>\n\n<p>&#8230; y de repente salgo de mi mundo on\u00edrico y estoy despierto &#8230; Me gustar\u00eda saber qu\u00e9 ocurre a continuaci\u00f3n<\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y de repente el miedo est\u00e1 ah\u00ed. Me invade con fuerza. Un sonido de terror resuena en las paredes. Una cuerda rodea la parte superior de mi cuerpo.   <\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pgc_sgb_lightbox_settings":"","footnotes":""},"categories":[113],"tags":[132,440],"class_list":["post-14949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fantasias","tag-bondage-es","tag-xxx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14949"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46188,"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14949\/revisions\/46188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/poverso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}